Rezandovoy
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Oración especial

Por la evangelización en la ciudad

Hay tantos lugares y momentos que me hablan de Buena Noticia...

Tipo

Especial

Duración

11:08 min

Texto bíblico

Evangelio

Jn 1, 35-39
Juan estaba con dos de sus discípulos. Viendo pasar a Jesús, dijo: «Ahí está el Cordero de Dios». Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dijo: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabí –que significa maestro–, ¿dónde vives?» Les dijo: «Venid y lo veréis».
Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde.

Texto de apoyo

María

A lo mejor no eras tú, Madre.
Pero me lo pareciste.
Caminabas despacio delante de mí, al sol,
cargada con una pesada bolsa de ropa.
A lo mejor por eso al principio no te reconocí.
Claro, que a cualquiera le puede pasar.
Y es que no te imaginaba así:
No eras muy joven, tenías ya unos años.
Sin velo. Solo tu pelo con muchas canas.
Ni corona con estrellas. Solo un pañuelo azul al cuello.
Ni un manto bordado. Solo tu chaqueta roja y tus vaqueros.
Ni ángeles alrededor. Solo andabas cansada, como yo.
Yo te miré a los ojos al pasar.
Y tú me miraste sonriendo.
Y lo supe. Y también sonreí. Eras tú, Madre.
Una como nosotras. Una como nosotros.
María. Madre nuestra. Madre mía.
Madre de Dios.

(Jaime Foces Gil)

Música

Canciones en esta oración

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.