Texto bíblico
Evangelio
Mc 6, 31-44Jesús les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas. Como se hacía tarde, los discípulos fueron a decirle: «El lugar es despoblado y la hora está avanzada, despídelos para que vayan a los campos y a las aldeas vecinas a comprar algo para comer». Jesús les respondió: «Dadles vosotros de comer». Replicaron: «Tendríamos que comprar pan por doscientos denarios para darles de comer». Pero Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver». Lo averiguaron y le dijeron: «Cinco panes y dos pescados». Ordenó que los hicieran recostarse en grupos sobre la hierba verde. Se sentaron en grupos de cien y de cincuenta. Tomó los cinco panes y los dos pescados, alzó la vista al cielo, bendijo y partió los panes y se los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran; y repartió también los pescados entre todos. Comieron todos y quedaron satisfechos. Recogieron las sobras de los panes y los pescados y llenaron doce cestos. Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.