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Oración especial

Oración para pedir fe

«Creo, pero socorre mi falta de fe». Creo, contra viento y marea. Con mis dosis de duda y mis pocas certezas. Seguiré buscándote, y caminando contigo, Señor.

Tipo

Especial

Duración

16:48 min

Texto bíblico

Evangelio

Mc 9, 9-24 

Le llevaron a un muchacho poseído de un espíritu y, en cuanto el espíritu lo vio, sacudió con violencia al muchacho, que cayó a tierra y se revolcaba echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: «¿Desde cuándo le sucede esto?» El padre contestó: «Desde niño. Y muchas veces incluso lo tira al agua o al fuego para acabar con él. Por eso, si puedes hacer algo, compadécete de nosotros y ayúdanos». Jesús le respondió: «¿Qué si puedo? Todo es posible para quien cree». Inmediatamente el padre del muchacho exclamó: «Creo; pero socorre mi falta de fe». Lc 11, 1 Una vez Jesús estaba en un lugar orando. Cuando terminó, uno de los discípulos le pidió: «Señor, enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos». Sab 7, 7-11 Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino sobre mí el espíritu de sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y en comparación con ella tuve en nada la riqueza. No se puede comparar con la piedra más preciosa, porque todo el oro, junto a ella, es un poco de arena y la plata es como lodo en su presencia. La tuve en más que la salud y la belleza; la preferí a la luz, porque su resplandor nunca se apaga. Todos los bienes me vinieron con ella; sus manos me trajeron riquezas incontables.

Texto de apoyo

Jesús, el Cristo

En el corazón del mundo,
en su entraña,
en su primer y último aliento
late un Amor infinito.
Habita en su memoria
y en su esperanza,
enciende cada anhelo.
Es pasión y paciencia,
tesón y riqueza,
camino y encuentro,
inicio y llegada,
es hombre y es Dios.
Es respuesta a tantas preguntas,
y misterio impenetrable.
Es la tierra en que podemos plantar
nuestra raíz
para que cada vida
sea fecunda.

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.