Rezandovoy
Dona

Ordinario

Tú eres mi fortaleza

Domingo XXX del Tiempo Ordinario

Fecha

Domingo, 25 de octubre

Tiempo

Ordinario

Duración

12:51 min

Texto bíblico

Ex 22, 20-26

Sal 17

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos.
Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte.
En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos.

Texto de apoyo

En el nombre del Padre

Porque Tú lo has querido
estoy aquí, Señor. En Tu nombre.
No he venido yo; me has absorbido
en la espiral de amor,
que eres con todos.

Nadie puede arrimarse a Ti
sin que entero lo abraces,
lo hagas Tuyo.
Sin robarle nada,
dándole todo.

Del suelo a la cabeza
soy regalo tuyo,
espíritu que vuela
y cuerpo que lo apresa.

No puedes ya
salirte de este mundo.
Me inundaste
y, empapado de Ti, te voy sembrando,
y al tiempo, me siembro,
como grano de trigo,
en mis hermanos.
No quiero quedar solo.

Tu rostro buscaré, Señor.
Hasta decirte ¡Padre!
Pero sólo te encuentro, cuando,
a todo lo que mana de Ti
le digo: ¡hermano!

(Ignacio Iglesias, sj)

Música

Canciones en esta oración

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.