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Ordinario

Transparencia, autenticidad y valentía, tres llamadas de Jesús hoy

Viernes XXVIII del Tiempo Ordinario

Fecha

Viernes, 16 de octubre

Tiempo

Ordinario

Duración

15:00 min

Texto bíblico

Lc 12, 1-7

Lc 12, 1-7

Habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, pues nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis en la oscuridad será oído a plena luz, y lo que digáis al oído en las recámaras se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os voy a enseñar a quién tenéis que temer: temed al que, después de la muerte, tiene poder para arrojar a la gehenna. A ese tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco pájaros por dos céntimos? Pues ni de uno solo de ellos se olvida Dios. Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No tengáis miedo: valéis más que muchos pájaros».

Texto de apoyo

Fariseos

Eternos inquisidores,
fiscales de conciencias,
de nariz arrugada
y mirada displicente,
coleccionistas
de faltas ajenas,
acusadores incansables,
porque rezas mal,
porque sales,
porque entras,
porque opinas,
porque callas,
por cómo vistes,
por cómo hablas
porque no estás a su altura.

Jamás la misericordia
asoma a sus labios,
ni la palabra amable,
ni un atisbo de duda
sobrevuela sus exigencias.
Ellos tienen la llave
de un reino de la nada,
convencidos de ser
guardianes de las esencias.

Si sintieran, por una vez,
que tan solo tu palabra
bastará para sanarnos.

(José María R. Olaizola, SJ)

Música

Canciones en esta oración

  • Bless the Lord oh my soul

    Bless the Lord oh my soul

    Bless the Lord oh my soul · Kyiv Chamber Choir · Hymns of the All-Night Vigil

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.