Rezandovoy
Dona

Ordinario

Dame un corazón sencillo y la sabiduría tan necesaria para exigirme a mí lo que espero de otros.

Miércoles XXVIII del Tiempo Ordinario

Fecha

Miércoles, 14 de octubre

Tiempo

Ordinario

Duración

13:20 min

Texto bíblico

Lc 11, 42-46

Lc 11, 42-46

Jesús se lamentó: «¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de hortalizas, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto es lo que había que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y los saludos en las plazas! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas no señaladas, que la gente pisa sin saberlo!».
Entonces un maestro de la ley le replicó: «Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros». Y Jesús exclamó: «¡Ay de vosotros también, maestros de la ley, que cargáis a los hombres cargas insoportables, mientras vosotros no tocáis las cargas ni con uno de vuestros dedos!».

Texto de apoyo

Doble rasero

Para mí la fiesta
para otro, la deuda.
Para mí el perdón,
A ti, la exigencia.
Yo reclamo un trato
que niego al de fuera.
Digo que me entiendas,
y cierro los ojos
al que me suplica
idéntica tregua.
Paciencia conmigo.
Con aquel, violencia.

Un doble rasero
se nos ha instalado
en las entretelas.
Una dura furia,
un frío talante,
un tono implacable,
y así, sin notarlo,
estado de guerra.

¿Qué nos ha pasado?
¿Acaso olvidamos la misericordia?
¿Dónde está el hermano?
¿Por qué esta tristeza
de amor derrotado?
¿Por qué esta distancia?
¿Por qué la dureza?

Ábrenos los ojos,
muéstranos tu senda.
No nos abandones
en esta soberbia
que nos paraliza.
No nos dejes solos
en la noche oscura
de la inconsistencia.
Hasta que aprendamos,
hasta que amanezca.

(José María R. Olaizola, SJ)

Música

Canciones en esta oración

  • Confitemini Domino

    Confitemini Domino

    Confitemini Domino · Taizé · Taizé instrumental II

  • Dame de beber

    Dame de beber

    Dame de beber · Lorenzo Sicilia · Pronto

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.