Rezandovoy
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Ordinario

Que tu promesa dé fuerza a mi corazón

Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario

Fecha

Domingo, 11 de octubre

Tiempo

Ordinario

Duración

13:35 min

Texto bíblico

Sal 22

Is 25, 6-10

Aquel día, preparará el Señor del universo para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares exquisitos, vinos refinados. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el lienzo extendido sobre a todas las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. Dios, el Señor, enjugará las lágrimas de todos los rostros, y alejará del país el oprobio de su pueblo –lo ha dicho el Señor–. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios. Esperábamos en Él y nos ha salvado. Este es el Señor en quien esperamos. Celebremos y gocemos con su salvación, porque reposará sobre este monte la mano del Señor».

Texto de apoyo

La llegada

Eran una multitud entusiasmada,
no una masa seducida por quimeras,
ni un gentío congregado por la inercia.
Eran guerreros curtidos en la batalla,
peregrinos
avistando la tierra prometida.
Eran caminantes convergiendo
en un edén recuperado.

Su paso era ligero, más por el júbilo
que por las fuerzas, ya mermadas.
Sus voces traían ecos
del sermón de la montaña.
Bailaban con los gestos.
No había temor en sus ojos,
ni piedras en sus manos.
Ninguno vacilaba.
Se cumplía la palabra
en que habían confiado.
El hambre de Dios,
de encuentro, de amor,
encontraba al fin, con qué saciarse.
Una mesa bien provista,
un trozo de pan repartido,
y dos brazos abiertos
para acoger
a todos los derrotados de la historia.

Eran los desheredados
de todos los tiempos
recobrando la esperanza.

(José María R. Olaizola, SJ)

Música

Canciones en esta oración

  • Jamie

    Jamie

    Jamie · Jerry Palmer · Cherry Picking

  • Sí, me levantaré

    Sí, me levantaré

    Sí, me levantaré · Fernando Leiva · Misa-Porque Dios lo ha querido

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.