Rezandovoy
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Oración diaria

Yo te sondeo y te conozco

Ángeles Custodios

Fecha

Viernes, 2 de octubre

Tiempo

Ángeles Custodios

Duración

13:18 min

Texto bíblico

Mt 18, 1-5.10

Sal 138

Señor, tú me sondeas y me conoces,
tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso,
y todos mis pasos te son familiares.
Antes que la palabra esté en mi lengua,
tú, Señor, la conoces plenamente;
me rodeas por detrás y por delante
y tienes puesta tu mano sobre mí;
una ciencia tan admirable me sobrepasa:
es tan alta que no puedo alcanzarla.
¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu?
¿A dónde huiré de tu presencia?
Si subo al cielo, allí estás tú;
si me tiendo en el Abismo, estás presente.
Si tomara las alas de la aurora
y fuera a habitar en los confines del mar,
también allí me llevaría tu mano
y me sostendría tu derecha.
Si dijera: «¡Que me cubran las tinieblas
y la luz sea como la noche a mi alrededor!»,
las tinieblas no serían oscuras para ti
y la noche sería clara como el día.
Tú creaste mis entrañas,
me plasmaste en el seno de mi madre:
te doy gracias porque me formaste de manera tan admirable.
¡Qué maravillosas son tus obras!
Tú conocías hasta el fondo de mi alma
y nada de mi ser se te ocultaba,
cuando yo era formado en lo secreto,
cuando era tejido en lo profundo de la tierra.
Tus ojos ya veían mis acciones,
todas ellas estaban en tu Libro;
mis días estaban escritos y señalados,
antes que uno solo de ellos existiera.
¡Qué difíciles son para mí tus designios!
¡Y qué inmenso, Dios mío, es el conjunto de ellos!
Si me pongo a contarlos, son más que la arena;
y si terminara de hacerlo, aún entonces seguiría a tu lado.

Texto de apoyo

Yo te sondeo

Yo te sondeo y te conozco
sé lo que estás haciendo
y percibo tus pensamientos,
sé cuándo caminas, sé de tus cansancios y descansos.
Tus pasos me son familiares.
Cuando vas a hablar, entiendo lo que vas a decir,
estoy alrededor, presente,
te envuelvo con mi mano…
Sé que es difícil que lo entiendas,
sé que es imposible que me abarques…
¿Dónde irás para estar lejos de mí?
¿Cómo escapar de mí?
En lo más alto y en lo más hondo, allí estaré contigo,
en cualquier lugar,
allí tendrás mi mano dispuesta a sostenerte.
Incluso si dejas de creer en mí,
en tus tinieblas veré.
Yo creé tus entrañas,
te plasmé en el seno materno
te formé y eres admirable
Eres maravilloso.
Conozco tu alma hasta el fondo
y nada de ti se me oculta,
pues desde que fuiste tejido en lo profundo de la tierra
veía yo tus acciones, intuía tus días, esperaba tus pasos…
Tú eres mi obra maravillosa,
lo sé, y créeme, te conozco.
Y aunque a ti te cueste conocerme,
pase lo que pase, seguiré a tu lado.

(Rezandovoy, el salmo 138, a la manera de Dios)

Música

Canciones en esta oración

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.