Resucitada ternura

Tanta cercanía por pura iniciativa.
Tanta cercanía encarnada en misericordia
Tanta cercanía que sale al encuentro de tantos excluidos.
Tanta cercanía que no se rinde en los extremos.
Tanta cercanía que sorprende como Mesías.
Tanta cercanía que hasta escandaliza.
Tanta cercanía que de loco te tratamos.
Te seguíamos esperando
y ya estabas entre nosotros, habitándonos.
Un Dios tan difícil de imaginar, imposible de entender.
Dios del encuentro, del gesto, presente.
¡Abba! Te nombro emocionado en tus brazos.
Respiro en tu corazón, sangro en tus huertos.
Piedra corrida, cercano hasta después de la muerte.
Resucitada ternura que contempla aquellas mismas heridas.
Resucitada ternura que se vuelve denuncia y anuncio.
Resucitada ternura que no tiene miedo a los miedos.
Resucitada ternura que enciende cada vez más nuevos fuegos de vida.

(Marcos Alemán, sj)