Más comunión

Cuando la frontera se vuelva puerto,
hay que dejarla para navegar mar adentro.
Sin soltar el arado seguir sembrando, sin volver a mirar atrás.
Mientras otros y otras se quedan cosechando y sembrando más.
En el mismo canto de alegría,
hecho ahora despedida y desafío para más comunión.
Sentir que nuestros corazones siguen ardiendo:
«…aunque nosotros creíamos que…»
Unidos en comunidad, espacios de Reino.
Corazón ensanchado y libre.
Solidarios en la acción, y cada vez más despiertos
seguimos soñando con que otro mundo mejor es posible.
Comprometidos con la justicia, deseamos encarnar nuestra fe.
Desde donde brotan agua y sangre y no teorías vacías con huecas palabras.
Comprometidos con la justicia a cielo abierto
y echando raíces para seguir siendo podados.
Ya se ven nuevos brotes…

(Marcos Alemán, sj)