Tus llamadas

Las heridas del que se quedó en el margen
la humillación del que es rechazado
las lágrimas de quien no tiene más que la soledad
el dolor de las víctimas de la guerra
el silencio de quienes son abusados.
Son tus llamadas:
a que deje mis quehaceres
a que mire con ojos nuevos
a que cambie mi itinerario.
Y así me salvas Señor,
cuando curo heridas Tú me sanas
cuando acompaño no me siento solo
cuando me entrego Tú te regalas.

(Javi Montes, sj)