Hablemos del tiempo, hermano

Hablemos del Tiempo, hermano,
antes de que sea ido
lo que pudo ser humano.

Antes de que sea en vano
llorar un día perdido,
un surco sin nuestro grano,
un canto sin nuestro oído,
un remo sin nuestra mano.

Hablemos de la tarea
de nuestra caducidad,
que es hacer que el Tiempo sea,
todo él, Eternidad.

(Pere Casaldáliga)