Ingratitud

Ahí va el ingrato,
persiguiendo imposibles.
Pasa la vida
mascullando decepciones.
Quiere encadenar el aire.
Arruga el ceño
ante los límites.
Le ofende un no.
Exige el amor.
Solo nota las carencias.
Pobre.

Olvidó
que vivimos de prestado.
El tiempo, el pan,
la palabra, la caricia,
y la ternura
en otros ojos,
todo es don.

(José María R. Olaizola, SJ)