Tengo algo que contarte
Isabel, yo también
tengo algo que contarte.
También hasta mí,
de vez en cuando,
bajan ángeles
como deslizándose del cielo.
Y ahí,
en mi estrecho silencio,
hablan
de horizontes nuevos
de amor
con los que Dios
quiere seguir
dilatando la historia.
Y qué fuerza cobran,
entonces, en mí,
tus palabras
invitándome a creerlos:
«dichosa tú», «dichoso tú»,
me dices,
«aprisa», «ponte en camino»,
que sobre tus torpes pasos,
lo divino,
quiere continuar
su vuelo creador.
(Seve Lázaro, SJ)
tengo algo que contarte.
También hasta mí,
de vez en cuando,
bajan ángeles
como deslizándose del cielo.
Y ahí,
en mi estrecho silencio,
hablan
de horizontes nuevos
de amor
con los que Dios
quiere seguir
dilatando la historia.
Y qué fuerza cobran,
entonces, en mí,
tus palabras
invitándome a creerlos:
«dichosa tú», «dichoso tú»,
me dices,
«aprisa», «ponte en camino»,
que sobre tus torpes pasos,
lo divino,
quiere continuar
su vuelo creador.
(Seve Lázaro, SJ)