Saber sin saber nada
Un día más quiero entenderte.
Un día más me cuesta conseguirlo.
Me dicen que sea sabio, que dé razones de mi fe.
Que investigue. Que dude. Que juzgue.
Y Tú, otra vez también, me dices que estás en lo sencillo.
Que tu yugo me libera. Que tu carga me descansa.
Que sea manso como Tú. Que sea humilde.
¿Cómo puede ser?
Señor, me van pesando los días y pasando los años.
Me canso, me agobio, tengo miedo del mañana.
Y, al principio y al final, estás Tú.
Y ahí está tu voz, Cristo: «Venid a mí».
Y a ti quiero ir, Señor, y estar contigo.
Y aprender de ti, si es lo que quieres.
Y verte pequeño, siendo Infinito.
Y sentirte en mis manos, siendo el Creador.
Y creer en tu Palabra, siendo yo tan torpe.
Porque tu carga es ligera.
Porque tu Palabra me hace libre.
Porque eres Camino, Verdad y Vida.
(Jaime Foces)
Un día más me cuesta conseguirlo.
Me dicen que sea sabio, que dé razones de mi fe.
Que investigue. Que dude. Que juzgue.
Y Tú, otra vez también, me dices que estás en lo sencillo.
Que tu yugo me libera. Que tu carga me descansa.
Que sea manso como Tú. Que sea humilde.
¿Cómo puede ser?
Señor, me van pesando los días y pasando los años.
Me canso, me agobio, tengo miedo del mañana.
Y, al principio y al final, estás Tú.
Y ahí está tu voz, Cristo: «Venid a mí».
Y a ti quiero ir, Señor, y estar contigo.
Y aprender de ti, si es lo que quieres.
Y verte pequeño, siendo Infinito.
Y sentirte en mis manos, siendo el Creador.
Y creer en tu Palabra, siendo yo tan torpe.
Porque tu carga es ligera.
Porque tu Palabra me hace libre.
Porque eres Camino, Verdad y Vida.
(Jaime Foces)