El espíritu sopla donde quiere
Siempre me sorprendes, Abba.
Cuando espero una luz deslumbrante, vienes en la penumbra.
Cuando un susurro, escucho tus trompetas.
Cuando un fuerte huracán, siento tu suave brisa en mi pelo.
Si un sol radiante, llegas con la luz blanca de la Luna.
Si pienso que en la noche, me llamas en tu mediodía.
Si en el silencio, te encuentro en el barullo del mercado o del taller.
Si en la belleza, estás en los diferentes.
Si quiero oírte en la música, te escucho hasta en el ruido de un motor.
Y es que me cuesta entenderte desde mi mente humana.
Pero cuando te siento desde el corazón, ahí estas.
Todo.
Tú, Abba.
Siempre.
(Jaime Foces)
Cuando espero una luz deslumbrante, vienes en la penumbra.
Cuando un susurro, escucho tus trompetas.
Cuando un fuerte huracán, siento tu suave brisa en mi pelo.
Si un sol radiante, llegas con la luz blanca de la Luna.
Si pienso que en la noche, me llamas en tu mediodía.
Si en el silencio, te encuentro en el barullo del mercado o del taller.
Si en la belleza, estás en los diferentes.
Si quiero oírte en la música, te escucho hasta en el ruido de un motor.
Y es que me cuesta entenderte desde mi mente humana.
Pero cuando te siento desde el corazón, ahí estas.
Todo.
Tú, Abba.
Siempre.
(Jaime Foces)