La carne es débil

La carne es débil, sí, la carne es débil.
«Velad y orad», tu fórmula divina,
en horas tempestuosas olvidada,
acentúo tu verdad con mis caídas.
Vivir en vigilancia y con tu nombre
a flor de labio, como una sonrisa.
Así, aunque camine entre tinieblas,
otra será mi vida.

(Luis Carlos Flores Mateos, SJ)