La medida con que midáis

Anda uno escatimando el amor,
como si por darlo fuera a agotarse.
Qué error de cálculo.
Qué estrechez de miras.
Qué pobreza de horizonte,
confundir el amor
con agua empantanada
sin comprender que es un río
más caudaloso
cuanto más lejos llega.
Atraviesa nuevas tierras,
incorpora otros afluentes,
que son amigos,
compañeros de viaje,
prójimos cuya sed saciaste un día.
Uno elige ser dique o cauce.
Pero de nada sirve embalsar el amor,
que es origen y destino,
flujo, movimiento,
viaje y encuentro.

(José María R. Olaizola, SJ)