El bien que llevamos dentro

Escuchad y entended todos: a veces pensáis que el bien está fuera. Lo veis en gente buena, en héroes cotidianos, en sus palabras, en sus gestos, en sus capacidades. Y os decís que vosotros no sois capaces, que vosotros estáis atascados en los errores de siempre, las mismas batallas que parecen interminables. Y acaso sentís frustración por no estar a la altura, por no ser como los demás… Pero, ¿sabéis? De dentro del corazón humano también salen los buenos propósitos, las caricias y la ternura, los gestos de amor verdadero, las palabras de misericordia, la justicia, la lealtad, la fidelidad y la mesura, la alegría por el bien del prójimo, la verdad, la humildad y la hondura. Todas esas bondades las llevamos, inscritas en la entraña, por el Espíritu del Padre que hace de cada vida un reflejo de su grandeza.

(Rezandovoy)