Fantasmas y tempestades

Haz enmudecer los fantasmas que me visitan:
el fantasma del pasado que siempre vuelve
con reproches, culpabilidades y cuentas pendientes;
el fantasma del futuro que me intranquiliza
con sus incertidumbres y desasosiegos;
el fantasma de mi presente
que se me escapa de las manos
porque tantas veces me encuentra ausente,
viviendo en el ayer o en el mañana.

Silencia mi mente
de pensamientos tristes y amargos.
Acalla mis miedos infundados.
Vacíame de temores sin sentido.
Increpa al viento que insiste en arrastrarme.
Apacigua el oleaje que amenaza con ahogarme.

Me fío de ti. Decido abandonarme en tus manos.
No dejarás que mi barca se hunda.
Sé que tu poder es infinitamente más fuerte
que todos los huracanes y tornados que aparezcan.

Gracias, Señor, por rescatarme tantas veces,
por navegar conmigo en fieras travesías,
por hacerme caminar sobre mis miedos y temores

(Fermín Negre)