Familia

Hay un vínculo más hondo que la sangre, un árbol que echa raíces más firmes que la genealogía una herencia que no está en los papeles ni las leyes, una unión que va más allá del espacio o el tiempo compartido. Es el amor. El amor que acoge sin condición. Amor que se derrama en mil facetas de la vida. Amor nuestro de cada día, dibujado en estampas de hogar, discusiones olvidadas, en el pulso de las generaciones que reclaman su parcela de autonomía, y en la experiencia de los mayores dispuestos a compartir su memoria. Esa es la familia que vamos forjando a base de encuentros, confianzas, saludos y despedidas. Ese es el hogar donde se fragua lo que somos. (José María R. Olaizola, sj)