Hasta encontrarte

Todo el mundo te busca,
aunque a menudo ni lo sabe.
Ese anhelo de plenitud,
esa ansia de abrazo,
la orfandad de a veces,
la pasión, la furia,
el baile con el tiempo
que es la vida,
la curiosidad, la imaginación,
la voluntad inquebrantable de crear,
todo eso es búsqueda.
Tenemos sed de ti,
una avidez insaciable
si no nos zambullimos
en tus aguas. Y hambre,
de justicia y evangelio,
de ternura y futuro,
que engañamos
al ocultarnos
en refugios insuficientes.

No queda otra que salir
de nuevo
a la intemperie
a la tormenta
a la verdad
para seguir buscando.
Hasta encontrarte.

(José María R. Olaizola, sj)