CAMINO DE SANTIAGO

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junio
28
miércoles

miércoles de la 12 del Tiempo Ordinario

Mt 7, 15-20

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Semillas

Todo se reduce a sembrar.
Guerra o paz.
Libertad o cadenas.
Comunión o soledad.
Sembramos, aun sin saberlo,
en miradas, silencios,
opiniones, gestos…

Plantamos,
a base de golpes o caricias,
semillas
que enraízan en otras tierras,
y se riegan
con el paso de los días,
con memoria
y nuevos encuentros.

Lo sembrado germina, crece,
se hace árbol, y sus frutos
alimentan las ansias
de otras gentes,
el hambre de otras bocas,
el latir de otros corazones.

Cada fruto es distinto.
Está el que aquieta
y el que fustiga.
Está el que sacia,
o el que vacía,
el que sosiega
y el que desquicia.

Pero todo empezó
con la pequeñez de la semilla
que un día sembramos,
aun sin saberlo.

(José María R. Olaizola sj)

Mt 7, 15-20

Jesús habló así a sus discípulos: “Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis”.

música

Nada te turbe de J. Berthier interpretado por Taizé
«Laudate Omnes Gentes»© Autorización de Atheliers et Press de Taizé

Passion interpretado por David Modica
«Timeless»© Usado bajo licencia no comercial Creative Commons

junio
28
miércoles

Miércoles de la 12 de Tiempo Ordinario

Nada te turbe de J. Berthier interpretado por Taizé
«Laudate Omnes Gentes»© Autorización de Atheliers et Press de Taizé

Passion interpretado por David Modica
«Timeless»© Usado bajo licencia no comercial Creative Commons

Mt 7, 15-20

Jesús habló así a sus discípulos: “Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis”.

texto de apoyo

Semillas

Todo se reduce a sembrar.
Guerra o paz.
Libertad o cadenas.
Comunión o soledad.
Sembramos, aun sin saberlo,
en miradas, silencios,
opiniones, gestos…

Plantamos,
a base de golpes o caricias,
semillas
que enraízan en otras tierras,
y se riegan
con el paso de los días,
con memoria
y nuevos encuentros.

Lo sembrado germina, crece,
se hace árbol, y sus frutos
alimentan las ansias
de otras gentes,
el hambre de otras bocas,
el latir de otros corazones.

Cada fruto es distinto.
Está el que aquieta
y el que fustiga.
Está el que sacia,
o el que vacía,
el que sosiega
y el que desquicia.

Pero todo empezó
con la pequeñez de la semilla
que un día sembramos,
aun sin saberlo.

(José María R. Olaizola sj)

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