CAMINO DE SANTIAGO

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marzo
29
miércoles

miércoles de la 4 de Cuaresma

Is 49, 8-15

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Adaptación de Is 49,8-15

EEn tiempo de gracia te respondo, en el día oportuno voy a auxiliarte. Yo te defiendo, y hago contigo una alianza para restañar las heridas, para darte una tierra en la que vivir. En tu vida quizás hay prisiones. Pero yo te llamo a la libertad. Sal. Hay a veces oscuridad en tu horizonte. Pero Yo te digo, ven a la luz. La luz soy yo. La vida es un camino. Yo seré tu guía, y podrás alimentarte, podrás protegerte de las inclemencias del tiempo, porque yo te conduzco. Te ayudaré a encontrar tu ruta a través de las dificultades. Haré más accesible el sendero. Y te irás encontrando con otras personas como tú, de todos los lugares, de todas las edades, de todas las tierras…
Alégrate, canta, sonríe, celebra la vida. Porque yo te consuelo y me compadezco de tus extravíos y tus momentos de desazón. A veces sentirás que no estoy. Pensarás que te falto, y podrás creer que te he abandonado. Pero, escúchame. ¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas? Pues incluso si ella se olvidara, yo te quiero más aún. Yo nunca, nunca te olvidaré.


(Rezandovoy)

Is 49, 8-15

Así dice el Señor: "En tiempo de gracia te he respondido, en día propicio te he auxiliado; te he defendido y constituido alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: "Salid", a los que están en tinieblas: "Venid a la luz." Aun por los caminos pastarán, tendrán praderas en todas las dunas; no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el bochorno ni el sol; porque los conduce el compasivo y los guía a manantiales de agua. Convertiré mis montes en caminos, y mis senderos se nivelarán. Miradlos venir de lejos; miradlos, del norte y del poniente, y los otros del país de Sin.
Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados. Sión decía: "Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado." ¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré".

música

Qué cálida es tu casa de Arnel Aquino sj interpretado por Cristóbal Fones
«Ite inflamate omnia»© Autorización de Compañía de Jesús Chile

Live to Love interpretado por Paul Cardall
«Miracles»© Autorización de Paull Cardall

marzo
29
miércoles

Miércoles de la 4 de Cuaresma

Qué cálida es tu casa de Arnel Aquino sj interpretado por Cristóbal Fones
«Ite inflamate omnia»© Autorización de Compañía de Jesús Chile

Live to Love interpretado por Paul Cardall
«Miracles»© Autorización de Paull Cardall

Is 49, 8-15

Así dice el Señor: "En tiempo de gracia te he respondido, en día propicio te he auxiliado; te he defendido y constituido alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: "Salid", a los que están en tinieblas: "Venid a la luz." Aun por los caminos pastarán, tendrán praderas en todas las dunas; no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el bochorno ni el sol; porque los conduce el compasivo y los guía a manantiales de agua. Convertiré mis montes en caminos, y mis senderos se nivelarán. Miradlos venir de lejos; miradlos, del norte y del poniente, y los otros del país de Sin.
Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados. Sión decía: "Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado." ¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré".

texto de apoyo

Adaptación de Is 49,8-15

EEn tiempo de gracia te respondo, en el día oportuno voy a auxiliarte. Yo te defiendo, y hago contigo una alianza para restañar las heridas, para darte una tierra en la que vivir. En tu vida quizás hay prisiones. Pero yo te llamo a la libertad. Sal. Hay a veces oscuridad en tu horizonte. Pero Yo te digo, ven a la luz. La luz soy yo. La vida es un camino. Yo seré tu guía, y podrás alimentarte, podrás protegerte de las inclemencias del tiempo, porque yo te conduzco. Te ayudaré a encontrar tu ruta a través de las dificultades. Haré más accesible el sendero. Y te irás encontrando con otras personas como tú, de todos los lugares, de todas las edades, de todas las tierras…
Alégrate, canta, sonríe, celebra la vida. Porque yo te consuelo y me compadezco de tus extravíos y tus momentos de desazón. A veces sentirás que no estoy. Pensarás que te falto, y podrás creer que te he abandonado. Pero, escúchame. ¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas? Pues incluso si ella se olvidara, yo te quiero más aún. Yo nunca, nunca te olvidaré.


(Rezandovoy)

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