CAMINO DE SANTIAGO

NIÑOS

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febrero
26
domingo

octavo domingo del Tiempo Ordinario

Mt 6, 24-34

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Reconciliación

Me acuso de quererte.
Perdóname este amor, amor.
Amor es lo que mata y resucita a uno.
Sé mucho, estoy de vuelta,
he decidido seguir en la batalla,
mi arma es el amor
tú mi enemigo.
Nos han dejado solos frente a labio,
frente a frente:
tu dependes de mí
yo de tus armas
¡tíralas!
aligera hacia mí,
abre los brazos,
acércate sin miedo,
te lo juro que no quiero dejarte
malherido.
Dame un abrazo.
No dejes de abrazarme hasta que nunca...
mi arma es el amor y quiero
clavármela en el pecho al abrazarnos.

(Gloria Fuertes)

Mt 6, 24-34

Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos”.

música

No os preocupéis interpretado por Misión País
«Bajo tu amparo»© Permiso pedido a Misión País

Tell it by Heart interpretado por Jami Sieber
«Second Sight»© Usado bajo licencia no comercial Creative Commons

febrero
26
domingo

Domingo de la 8 de Tiempo Ordinario

No os preocupéis interpretado por Misión País
«Bajo tu amparo»© Permiso pedido a Misión País

Tell it by Heart interpretado por Jami Sieber
«Second Sight»© Usado bajo licencia no comercial Creative Commons

Mt 6, 24-34

Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos”.

texto de apoyo

Reconciliación

Me acuso de quererte.
Perdóname este amor, amor.
Amor es lo que mata y resucita a uno.
Sé mucho, estoy de vuelta,
he decidido seguir en la batalla,
mi arma es el amor
tú mi enemigo.
Nos han dejado solos frente a labio,
frente a frente:
tu dependes de mí
yo de tus armas
¡tíralas!
aligera hacia mí,
abre los brazos,
acércate sin miedo,
te lo juro que no quiero dejarte
malherido.
Dame un abrazo.
No dejes de abrazarme hasta que nunca...
mi arma es el amor y quiero
clavármela en el pecho al abrazarnos.

(Gloria Fuertes)

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