







Jesús habló así a sus discípulos: «Ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado».
«The Depths of a Year» © Usado bajo licencia no comercial Creative Commons
Suelta
tus miedos, tus proyectos, tus sueños y fracasos.
Suelta
la imagen, los agobios, los fantasmas y presiones.
Y confía
en Aquel que es tu descanso,
en Aquel que no te juzga,
en Aquel que te conoce,
en Aquel que te sueña,
en Aquel que te llama,
en Aquel que te espera.
Suelta y confía.
(Óscar Cala, SJ)