Coloquio ante un Dios cercano

Acércate a mí, Jesús,
revélate como quien eres.
Hoy te recibo sin resistirme
y sin exigencias.

Tengo la confianza total y absoluta
de que te mostrarás a mí y te reconoceré.
En el tiempo oportuno.
Cuando Tú quieras.
Como Tú quieras.

Y sé, estoy convencida,
de que me darás la fuerza para anunciarte
para gritar y pregonar al mundo
lo que en el secreto del corazón
se me ha dado a conocer.

Que Tú Jesús, mi hermano y amigo,
mi compañero de viaje,
mi único Señor,
eres el Hijo de Dios.

(Mª Rita Martín)