Lo que tú querías

Querías conocer de cerca al hombre,
querías conocerlo desde dentro,
querías tener de sus pasiones experiencia,
a qué saben las lágrimas, los besos.
Por eso te entrañaste.
Te encarnaste, te hiciste uno de tantos, de los nuestros.
Fue un amor sin límites, amor inmenso.
Venías desarmado, empobrecido,
solidario con los pobres y pequeños.
Venías a servir, no a ser servido,
traías pan abundante, pan de vida,
porque había muchos hambrientos.
Te hiciste pobre para hacernos ricos,
para darnos salud, te hiciste enfermo.
Hombre eres del Amor y de la Gracia.
Venid a mí, decías, no temas. Yo estoy contigo.