Estad alegres

Estad alegres,
aunque el silencio parezca opresivo,
porque habita en él Su presencia discreta;
cuando os muerda la ausencia de respuesta,
porque Dios acaricia de formas insospechadas;
aunque la tormenta parezca infinita,
porque el sol sigue brillando detrás de las nubes;
si del amor solo sentís añoranza,
porque sigue esperándoos, en recodos del futuro;
cuando la Ley quiera domesticar la esperanza,
porque el espíritu es más fuerte que las cadenas.

(José María R. Olaizola, sj)