Opuestos

Dios y el dinero.
La ventana y el espejo.
Repicar e ir en la procesión.
Nadar y guardar la ropa.
Predicar sin dar trigo.
Subir y bajar.
Viajar y quedarme.
Seguridad y riesgo.
Evangelio y egoísmo.
Seguirte e ignorarte.
Gratuidad y precio.
Misericordia y cuentas.
Justicia y conveniencia.
Ser juez y parte.
Humildad en pedestales.

Eterna persecución
de opuestos,
absurda trampa
de quererlo todo.

La libertad.
Contigo.
Solo eso.

(José María R. Olaizola, SJ)