Juntos

Juntos Tú y yo, Señor,
podemos todo.
Por eso:
porque Tú estás conmigo
y Tú eres fuerte;
pero también por esto:
porque yo estoy contigo
y yo soy débil.

Por carecer de fuerza en sí misma la hiedra,
es por lo que se eleva hacia la altura
adhiriéndose al tronco milenario.

Por carecer de vida en sí mismo el sarmiento,
es por lo que florece y fructifica
injertado en la vid.

Injertando mi nada en Ti,
que eres la Vida
podemos florecer.
Adhiriendo mi nada en Ti,
que eres la Fuerza
podemos resistir.

Juntos Tú y yo, Señor, podemos todo…
Déjame solamente carecer.

(Cristina White, rscj)